08 junio, 2015

De amores errados y otros cuentos.

Estuve reflexionando algunas cuestiones respecto al amor... A la manera en que yo veo y siento, lo que me pasa y... no sé, es raro pero a veces no me siento destinada al amor, a estar con alguien, siento que no hay alguien para mí en algún lugar, que quizás yo no esté destinada a lo lindo de sentirse uno solo cuando son dos... No sé si se entiende.
Es decir: ¿Qué pasa, ahí, donde todas y cada una de las veces que nos fijamos en alguien resulta que no resulta (valga la redundancia)? ¿Qué pasa cuando te gustan las personas equivocadas? ¿Por qué, si ya sabemos que con tal persona no funcionó por tal cosa,  volvemos a insistir en los mismos puntos en que nos equivocamos? ¿Es que tenemos una tendencia al sufrimiento? ¿O soy yo nada mas y el resto del mundo vive la vida más despreocupada y si pasa, pasa y si no pasa, no pasa, y si sufre y bue... ya vendrá alguien que no lo haga sufrir, y si no, si encuentra a alguien no se preocupa nunca por lo que pueda pasar más adelante?
Porque también sé, en el fondo, que si estuviera con alguien, estaría pensando hasta cuándo todo eso va a ser así de perfecto, cuándo va a llegar el inexorable momento de que se termine todo, y que yo, sin más, me desilusione, angustie, y llore todo.
¿Seré yo que pienso demasiado las cosas? ¿Será que todos pensamos mucho todo?

Es que una vez me enamoré, y una vez me sentí la persona más feliz que podía existir con alguien, y fue la primera vez que sentí algo así. Alguna vez descubrí que conocer a alguien sin pensarlo, enamorarte, estar con esa persona, besar a esa persona, darle la mano, vivir situaciones, esperar a hablar con esa persona, sonreír, cantar, abrazar, llorar, todo lo que pueda existir, cuando es con esa persona y cuando es la primera vez, es lo mejor que podes sentir. Una vez me sentí plena, senti que alguien pudo recoger cada pedacito roto de mi e ir reconstruyéndolo, y completarme
Aunque sí, la idea de que alguien te complete no me gusta, y coincido con la frase de Lennon:
"Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta". 
Aunque de hecho no creo que nos falte algo o que si nos falta ese algo sea alguien. Simplemente alguien aparece para ir con vos caminando día a día, nada más.

De todas maneras y después de un tiempo en que pensé que no volvería a fijarme en nadie más, descubrí que mis sentimientos habían 'resurgido', por decirlo así, y así es como me enamoré.
¿Cómo decirles? - no tengo idea a quién me estoy dirigiendo porque de seguro nadie lea, pero da igual-. A veces el amor aparece de la forma más inesperada, y entonces y cuando todo creías tenerlo manejado, logra que no puedas controlar nada más. Un torbellino de sensaciones y sentimientos aparecen y sacan de vos esa persona que a veces, si te ves de afuera, te da vergüenza, porque digamos que todo lo que pasa en el mundo, en tu vida, en tu cabeza es y tiene que ver con él. Con su cara, su sonrisa, sus ojos, su manera de hablar(te), con cuándo y cómo te contesta, etc. 
Pero me di cuenta que, peor que te sientas una boluda/un boludo, es que todo eso no te pase. Es decir, no hay nada peor que no gustar de nadie. Todo te da exactamente igual.
La facultad también colabora un poco con ese estado de boludez que te gusta tanto.
Yo me enganché con un pibe de la facultad y se lo dije. 
Obviamente esperé el tiempo que consideraba correcto y entonces 'me tiré a la pileta', como quien dice. Esa pileta que la sabía vacía, pero que igual, aunque me fuera a lastimar, aunque probablemente luego me duela el golpe, me invitaba, me llamaba, casi me rogaba que me tire. Me lancé a todo o nada. Un cara o seca, en el que cara era que sí, que tenía chances y seca que ni lo sueñe. Me tocó el nada, el seca. Y aun así, aunque me toco eso, me sentí bien. Me saque el peso de no poder nunca decirle a alguien por quien sentía algo fuerte, lo que me pasaba y esta vez no fue así... Me arriesgué por amor -o lo que podía llegar a ser amor-. Y arriesgarse por amor está bien. 
Pero eso fue todo, y fue especial aunque no fue nada.

Y ahora...  bueno, no sé, será, quizás, cuestión de esperar. Alguien está por venir. O quizás ya está y todavía no me di cuenta. Lo único que espero es que pueda sacarme más sonrisas que lágrimas y hacerme sentir, de nuevo, que no importa quién, cómo, ni cuándo, siempre hay alguien que viene y te desordena un poquito el mundo... pero al mismo tiempo logra hacerte sentir que no importa nada pero nada más.

¡Y qué lindo se siente!

17 marzo, 2015

Eso que se llama amor

Como una pequeña broma del destino, ese que dice qué cosas van a pasar y qué cosas no, él aparece.
Aparece, sin golpear, sin llamarte, sin pedirte permiso.
Aparece e irrumpe en tu rutina, te cambia los planes, te modifica la vida, todo toma otro sentido: todo toma SU sentido.
Aparece y no importa nada más, y es que todo lo que importa tiene solamente su nombre, su aroma, su sonrisa, su boca, sus ojos...
Aparece y todo el resto desaparece, se difuma, todo el resto se vuelve menos importante.
Aparece y vos, sin más, te enamorás.

Comenzas a sentir sus penas, sus inquietudes, sus malestares, como propias. Comenzas a sentir unas incómodas ganas de abrazarlo,y de violar su tranquilidad con un beso.
No te importan -tanto- tus planes, tus proyectos, ni tus obligaciones. Y es que todo lo que te importa tiene su nombre, su aroma, su sonrisa, su boca, sus ojos...

Comenzas a necesitar mirarlo. Verlo sonreír. A sonreír junto a él. Comenzas a darte cuenta lo lindo que es cuando lo ves sonreír. Cuando lo ves hablar, cuando lo ves dormir. Cuando, simplemente, lo ves.
Y entonces, también comenzas a necesitar que vos irrumpas en su rutina ahora, necesitas que te abra las puertas para conocerlo de otra manera. Más de cerca. Para entrar a su mundo.
Encontras un lugar junto a él en el que te sentís protegida, cómoda, tranquila, abrigada. Y olvidas de lo frío que esta allí afuera, sola.
Te perdes en su mundo y te encontras siendo feliz.
Con él.

Se aman, se besan, se entregan. Se recorren. Se sonríen, y a veces se enojan. A veces pelean. A veces se odian, y entonces se vuelven a amar…
Y a vos… A vos no te importa nada más.

Eso se llama amor.
(Y es tan difícil de encontrarlo…)

19 enero, 2015

Sueños de todas las noches de verano.

El momento del día que más disfruto es cuando puedo dormir y logro soñar. No sé bien qué sueño, nadie recuerda mucho que sueña. Qué curioso, no? Una persona sueña y en ese sueño hay parte de su historia, de sus sentimientos, de lo que le pasa día a día, de lo que piensa, de lo que desea, de lo que desea pero no se anima, de sus metas a cumplir, de todo todo todo lo que quiere y por alguna razon no hace. No pensaron alguna vez qué distinto sería todo si pudiéramos recordar todos los sueños y entender a la perfección qué nos quieren decir?
Yo sueño. No sé bien qué sueño. Algunas veces me despierto y los recuerdo y otras veces no. Otras veces me acuerdo y después me olvido. No se preguntaron nunca por qué será? Que algunos sueños los recordamos y otros no? Que algunos los sentimos y hasta vivenciamos y otros no recordamos ni una sola imagen de haberlo soñado? Y escuché por ahí que, igual, ese que recordamos, lo recordamos tal cual ni bien nos despertamos, o que se asemeja bastante al sueño, y que minutos después solo recreamos lo que creemos que soñamos, pero casi no coincide con el sueño original... Loquísimo, no?
Bueno no me quiero ir por las ramas,,, No sé qué sueño, decía. 
Quizás sueño que viajo, quizás sueño que consigo un trabajo, que me mudo, que me pierdo, o que me hago de amigos. A veces capaz soñaba que volaba, o que me perseguían o que un perro me mordía o que River ganaba ese partido que era importante... Qué se yo, no tengo sueños normales. 
A veces sueño con mi tío, en todos los sueños aparece con una sonrisa. Por qué será? Será que era mucho de sonreír? Será que yo quiero recordarlo así? Será que en realidad de alguna manera me está mandando un mensaje y diciendo que sonreía, que no afloje, que siga? Será todo eso? Será que todo eso puede significar su sonrisa? Quién sabe...
Y siempre, o casi siempre, sueño con vos. Sueño con vos que te quiero cerca pero estás un poco lejos, que te quiero conmigo y quizás estás con otra, que quiero que me mires y quizás miras a otra, que quiero gustarte y a lo mejor te guste otra o ninguna, pero tampoco yo. Y te imagino con otra, nunca conmigo, en mis sueños somos vos y yo, pero nunca los dos... O a veces sueño que estás conmigo, que estoy con vos y algo así se debe sentir ser feliz...
Y después me despierto. Deseando poder viajar (por todos lados, a todos lados), deseando por fin conseguir un trabajo, deseando por fin mudarme de este lugar, deseando que si me pierdo que sean conociendo lugares nuevos y no estática y estancada en un mismo lugar, y que si me hago de amigos, que de verdad lo sean. Deseando a mi tío conmigo con una sonrisa, como en los sueños, y deseándote a vos, deseando que capaz un día se de... 
Y deseando que todas estas preguntas alguna vez tengan respuesta. Y que todos estos sueños alguna vez se cumplan. 
Y mientras tanto, solo deseo, solo sueño... Igual está bueno soñar, eh.