- Subí -escuché de golpe de atrás, una voz viniendo de mi espalda.
Al instante un tipo me toca el brazo. Me quedó unos segundos pensando qué hacer, si mirarlo o tratar de correr.
Decido darme vuelta y veo una camioneta blanca, con una puerta grande corrediza y las dos puertas de adelante, del acompañante y el conductor. Miro al conductor que le dice algo como que se apure, miro al tipo que me agarra ahora del cuello y me dice de nuevo:
-No entendes lo que te dije? Subí de una vez, la puta que te parió.
Fueron cinco minutos y se me pasaron todas las imágenes del mundo. Se me pasó la cara de mi mamá, la cara de mi papá, la cara de mi hermano, la cara de mis amigos, la cara de todos los que me conocen, y de los que no también, se me pasó la idea de desaparecer, se me pasó la idea de que de repente las redes sociales se conviertan en una foto mía con las palabras más temidas de mi vida: "DESAPARECIÓ, POR FAVOR ESTAMOS BUSCÁNDOLA", se me pasó la voz de mamá quebrada, la desesperación de papá por saber qué pasó, se me pasó quizás los medios preguntándose qué llevaba puesto, o si estudiaba, o si trabajaba, o dónde vivía, o si mis amigos se drogaban, se me pasó la idea de no aparecer más, de no existir más, o de existir y que mi vida sea un calvario por el resto de mi vida. Se me pasó lo que tantas veces les pasó a tantas chicas y la fuerza, la entereza, el valor con la que se enfrentaron a las mierdas que nos quieren tratar como sus presas.
Se me pasó todo eso y en un segundo viendo como el tipo me sostenía de la campera, diciéndole al amigo que vaya a ayudarlo para meterme adentro de la camioneta, me puse a gritar fuerte "SOLTAME PEDAZO DE MIERDA, SOLTAME, AYUDA", me saqué la campera y corrí.
No sé cuánto corrí, no sé a dónde me fui, estaba oscuro, tenía miedo y el corazón se me salía del pecho.
Me metí a un negocio que justo estaba por cerrar, y les conté como pude lo que me pasó, les pedí por favor que me dejen llamar a mi mamá, a mi casa. Llame y como pude, esperé hasta que mi familia, toda mi familia, me fuera a buscar. Yo estaba llorando, y no podía parar de llorar.
Me abrazaron y mamá me dijo también llorando: - Menos mal, mi chiquita, menos mal que no te hicieron nada. No podría vivir sin vos.
------------------------------***--------------------------
No hay día en mi vida que no me imagine que esta situación se hace realidad, no hay día en mi vida en que no tenga miedo a algún día no volver, no hay día de mi vida en que no me imagine que mis amigos y familia me lloran y piden por mi aparición, no hay día en mi vida en que no tenga miedo de que, un día, el cartel que pide por una mujer tenga mi cara.
Yo sé que no voy a reaccionar así, pero quiero creer que sí. Quiero creer que voy a poder escapar, que no me voy a dejar llevar, que no me va a pasar, quiero creer que esto a mí no me va a pasar (que ni a mí, ni a ninguna más). Pero tengo miedo, pero me asusta, pero quiero dejar escrito esto para que papá y mamá sepan que si un día desaparezco, que si un día no vuelvo, fue porque no pude escapar, fue porque me ganó el miedo.
Y no hay día de mi vida en que no me imagine que nunca más voy a tener que compartir la imagen de una chica, que nunca más voy a pedir por la aparición de ninguna más, que nunca más me voy a imaginar posibles escenarios, que nunca más porque por fin habrán entendido que somos personas, no bolsas de consorcio, que somos personas, no pedazos de carne. Que somos personas, carajo, y nos duele ver cómo nos tratan.
Que nunca más.
Que no vamos a pensar ni pasar por esto; ni un sólo día más.