05 junio, 2016

Bardo

No sé como te llamarás, y no importa,
no sé cómo serás, quizás morocho, un poco más alto que yo y flaco, no tanto igual, pero igual no importa.
No sé si cuando sonrías se te harán los hoyuelos a los costados de los cachetes, que es lo que más me gusta, porque lo hace tierno (te hace tierno), pero igual no, no importa.
Y tampoco importa qué edad tendremos cuando nos conozcamos, aunque espero que sea pronto.

No sé cuánto pasara hasta que nos enamoremos ni cómo será, o qué cosas sentiré con tus besos, tus abrazos y tus palabras.
Y no sé si tendré palabras, y es por eso que (te) escribo ahora.

Porque escribir es mi forma de eternizar cosas, momentos y/o personas, y de expresar las más diversas sensaciones y sentimientos. Porque no tener palabras es que nada te alcance para poder decir lo que querés decir, como lo querés decir. Que nada alcance de lo que pueda decir para expresar qué y quién sos para mi, y qué significas en mi vida. Porque las palabras son mi forma de vivir la vida.
Porque escribir es darle palabras a lo que no tiene voz: el amor.

Escribir es mi forma de saber que yo soy esto,
y que cuando algo me duele o cuando amo o cuando estoy triste,
o cuando estoy feliz,
o cuando simplemente estoy y soy, y nada más
y no tengo ninguna emoción o sensación que me determine;
lo único que hago (siempre) es escribir.

Y entonces te escribo.
Te escribo porque si lo hago es porque me vas a hacer feliz,
o no, quizás no tanto.
Quizás me ilusione con vos, quizás piense que gustas de mí  y no de otra,
quizás después me sorprenda con que tenés novia.
Quizás lances alguna de las típicas frases, esas que se lanzan como queriendo evitar dolor y quedar bien al mismo tiempo pero sabiendo que es en vano,
"te mereces algo mejor"
"sos una buena piba, no te quiero lastimar".
Y qué me importa, y qué sabes qué me merezco o qué quiero, porque yo te quiero a vos y por mas buena que sea no te tengo, y por mas buena que sea no me querés, y por qué, por qué no me querés. Y sí, sí me estás lastimando.
Siempre igual en esos casos me consuela que igual ya te escribí y un poquito eternice esto que no empezó y ya terminó pero que igual valió la pena, porque es un motivo más para escribir(te).

Pero en mi ideal vos me vas a hacer feliz, te vas a enamorar de mi y me vas a amar.
Y entonces yo te escribo.
Y entonces olvidate de lo anterior, era por si acaso, porque me queres así que eso no importa y lo que tenes que leer en realidad es lo que sigue ahora.



Me voy a presentar, brevemente, y entonces vos después sabrás que hacer con eso.
Ésta soy yo:

Yo soy (un poco) inmadura, caprichosa, celosa, desconfiada y vivo con miedo a dejar que me quieran y querer y que me rompan de nuevo. Porque bastante me cuesta reconstruirme después, ¿sabes?
Soy muy desordenada, llego tarde a todos lados porque aunque no quiera siempre hay algo que me atrasa, es como algo que no puede (ni puedo) cambiar.
No sé cocinar (nada sé cocinar, nada, nada, bueno, sí hamburguesas y salchichas para hacer panchos pero eso nunca cuenta porque quién no sabe) y no me gusta tampoco igual.
Siempre tengo alguna preocupación o problema, lloro a veces pero siempre voy a sonreír para que nadie se de cuenta, así capaz tapo un poquito las lagrimas.
No sé muy bien que quiero, no tengo nada fijo, certero, concreto y eso me preocupa, pero no tanto como para juntar la voluntad para cambiarlo.
Siempre me levanto de buen humor, sea lo que sea que este pasando (excepto que sea algo grave). Y no sé disimular si estoy de mal humor o algo/alguien me pone de mal humor.
Soy muy sincera, y eso a veces no es tan bueno porque suelo ser bastante hiriente si te estoy diciendo algo que no querés escuchar.
Me gusta ayudar y hacer reír a los demás, y voy a hacer todo lo que pueda para lograrlo.
No me doy por vencida cuando quiero que algo pase hasta que pase.
No sé vivir pensando en el futuro porque me preocupa bastante el presente así que no me pidas que planifique mi vida con vos porque bastante me cuesta sostenerla ahora, y porque igual sin que me lo pidas seguro lo termine haciendo.
Me es muy dificil estar en una relación sin catalogarla, sin definirla o titularla, no sé. Etiquetas, que le dicen. Así que no juegues conmigo, no me uses, no me la juegues de novio y después me digas que no queres nada serio, no pienses que no me voy a dar cuenta si lo hacés, porque sí, me voy a dar cuenta. Porque siempre me doy cuenta.
Sé que quiero tener hijos, pensé en nombres que me gustan y los definí como los nombres que les pondría a mis hijos cuando algún día los tenga pero seguramente cambie de opinión porque nunca termino conformándome del todo con nada.
Casarme? No sé, quizás sí, quizás no, pero no sueño entrar al altar vestida de blanco ni que me tiren arroz a la salida, y ese estilo de cosas. Y tampoco creo que un papel sea algo que selle el amor porque el amor no entiende de papeles. El amor son gestos, acciones, demostraciones, y el hecho de elegir a esa persona día a día.

En síntesis: soy un bardo. Un quilombo.
Y es difícil describirme o presentarme porque nunca sé muy bien qué decir, qué soy o quiero ser, qué me gusta y cómo, porque a veces hasta yo no lo tengo muy claro.
Y está muy bien, igual. Porque quién tiene las cosas tan claras, ¿no? Si la vida es dudar de todo, hasta de lo que crees que tenes claro.

Pero si después de haber conocido todo eso, vos me seguís eligiendo y me querés igual; ya está, hice todo bien, y te voy a hacer feliz, y te voy a querer como si nunca nadie lo hubiese hecho antes, y como si nunca nadie me haya roto el corazón porque cuando te rompen el corazón cuesta un poco volver a empezar.

Si me queres igual, voy a ser menos caprichosa, menos celosa, menos desconfiada, más ordenada, llegar un poco más puntual, tratar de tener menos problemas y no llorar tanto o no disimularlo cuando te veo, con una sonrisa, casi como si pudiera manejarlo, y voy a llorar con vos.

Si me queres igual, no te voy a escribir solo esto ahora que no sé quién sos, te voy a escribir mucho, constantemente y sin ningún motivo en particular, solo para recordarte que yo también te quiero. Algunas veces te lo voy a mostrar, otras solo serán cosas que queden para mí. También voy a querer que nadie más lo haga, porque que se busquen otra forma de quererte, esa es mi forma. Es la única que me sale.

Si me queres igual voy a dejar de arruinar las situaciones con ataques de celos, con la necesidad de la certeza de saber qué somos y la inseguridad que me golpea entre el pecho y la garganta diciéndome "no seas boluda, éste también te va a usar".

Porque vos no me vas a usar ¿no?

Si me queres igual voy a pensar menos cosas como que todo esto no tiene sentido y que nadie tiene que determinarme qué hacer o sentir y que yo tengo que ser lo que quiera ser por mi y no por vos ni por nadie, y voy a querer mas, sentir más con el corazón porque así es como se siente. El corazón que es ese que te dice que es ese y ninguno más, y que no importa todo lo que digas y pienses, él te va a decir que está bien que hagas eso y todo, porque es amor. El corazón, ese que le gana la pulseada a todo razonamiento cuando estás enamorado.

Porque el amor es así, irracional, y lo que escribís con la mano lo borras con el codo, te equivocas a cada paso, a veces lloras más de lo que reís, y te tropezas un poquito siempre pero siempre apostás y seguís apostando. Porque buscamos amor todo el tiempo, porque es lo que nos da sentido y vida a cada paso, y qué importa si hay o no mitades, si somos o no completos y nadie tiene que completarte, y todo lo demás que pienso o pensás, si sólo queremos amar. Y solo buscamos ser felices, y ser felices es poder amar y dejarse amar después de todo, y al principio también.
Porque la felicidad y el amor nunca van separados.
Y porque podre dudar de todo pero nunca voy a dudar que cuando llegues y nos enamoremos, yo te voy a querer igual aunque tengas una lista más larga de bardos y quilombos.





Y si leíste todo esto y elegís seguir acá, quizás amándome: vení, pasá, ponete cómodo, prende la tele, que yo hago unos mates y te cuento todo lo que te estuve esperando,
y tranquilo, yo te voy a amar un montón. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario