05 julio, 2016

Hay que bancarse sentir.

A veces siento que mientras más pasan los años más difícil se me hace entender cómo funcionan las cosas, cómo funciona el amor, las personas, el día, la noche, la rutina y las obligaciones, pasa el tiempo y sigo buscando algo que todos los días me cambie la vida y ese algo no llega. Digo, tengo un trabajo y estudio y siempre estoy haciendo algo nuevo, salgo con amigas, vamos a varios boliches por noche, y ninguna noche me cambió la vida.

Porque no puede cambiar la vida en una noche. Ni en un día, a veces ni siquiera cambia la vida en años, pero acá sigo queriendo eso que todavía no llega.

Nunca fui una piba con suerte en cuestiones de amor, digamos. Es que no sé, no soy una piba que se considere con suerte en nada en general y menos que menos en el amor, porque hay que bancársela para el amor, y yo como que no me banco mucho nada.

No me banco la dependencia de esperar la respuesta, no me banco extrañar todo el tiempo, no me banco el miedo de que me digan que en realidad no buscaban algo serio, que quizás es mejor que dejemos acá, que seguro yo necesito o busco otra cosa como si supieran qué necesito o busco, no me banco ponerle expectativas a nada ni planificar cosas que sé que seguramente no se van a cumplir, no me banco estar pendiente de cosas que antes ni siquiera me preocupaban: qué hará, dónde estará, me extrañara él, me estará pensando, sentirá lo mismo que siento yo, me estará usando para coger y después ya está, me quiere, me necesita, se hace todas estas preguntas, escribe pensando en mí, piensa en escribirme a horas de la madrugada?
No me banco enamorada, no me banco pero lo necesito.

Después veo a mis amigas con sus novios, parejas, concubinos, lo que mierda sean y me siento sola, pero no sola de lloro por las noches por no estar con alguien, sola de por qué yo no puedo tener eso, porque no puede haber alguien especial, por qué cuando miro a mi alrededor solo veo gente y más gente besándose y yo sola. La gente se quiere y nadie me quiere a mí, y no hay nadie que quiera yo.
Siempre dije que lo peor que te puede pasar no es que te rompan el corazón ni que se vayan con otra, lo peor que te puede pasar es que ese alguien no exista, que no te rompa el corazón ni se vaya con nadie porque no existe y no hay peor cosa que no exista nadie que te de ganas de (volver a) confiar en el amor.
Peor que sentir y que duela es no sentir NADA.

Y veo a mis amigas y me doy cuenta de que estoy sola y de que eso no está cerca de cambiar, y que quizás yo elegí esto de estar así, sola y no sentir nada especial por nadie.

Pero sin embargo ahí siempre estuviste vos, que te veo y estás con ella, y que ella está con vos, y que son lindos juntos, y que yo estoy como en un segundo plano y fuera de foco, y que no encajo acá, que no encajamos juntos. 

Y que el amor no se trata de encajar, se trata de sentir.
Y yo siento, ¿sabes?
Yo por vos siento lo que vos sentís por ella, multiplicado por la triste pena de saber que nunca vamos a escribir nuestros nombres juntos en la arena de alguna playa alguna noche de verano a solas.
Yo siento, qué pena que no te puedas (o quieras) dar cuenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario